Eli Lilly y AtaiBeckley anunciaron un acuerdo definitivo por el que la farmacéutica estadounidense adquirirá la compañía biotecnológica especializada en nuevos tratamientos para la salud mental. Lilly pagará 6,75 dólares por acción (una valoración aproximada de 2.800 millones de dólares), a los que podrían sumarse hasta 1.000 millones adicionales si determinados programas alcanzan objetivos clínicos y regulatorios. La operación todavía debe ser aprobada por los accionistas y las autoridades correspondientes, y se espera que finalice durante el tercer trimestre de 2026.
El principal activo de AtaiBeckley es BPL-003, una formulación intranasal de benzoato de mebufotenina, una forma sintética de 5-MeO-DMT, desarrollada para la depresión resistente al tratamiento. El compuesto ha recibido la designación de terapia innovadora de la FDA y ha iniciado su desarrollo en fase 3. Según los resultados comunicados por la empresa, los estudios de fase 2 mostraron reducciones rápidas y prolongadas de los síntomas depresivos, con una estancia clínica media cercana a dos horas.
Esta duración relativamente breve constituye uno de los aspectos más relevantes del programa. Frente a otros tratamientos psicodélicos que pueden requerir sesiones considerablemente más largas, BPL-003 está diseñado para integrarse en unidades de psiquiatría intervencionista y reducir la carga asistencial. No obstante, continúa siendo un tratamiento experimental y todavía no ha recibido autorización para su comercialización.

La adquisición también incorpora otros programas, como VLS-01, una película bucal de DMT actualmente evaluada en fase 2b para depresión resistente, y EMP-01, una formulación de R-MDMA en desarrollo para el trastorno de ansiedad social.
Más allá de la dimensión económica, el acuerdo refleja el creciente interés de las grandes farmacéuticas por compuestos inspirados en psicodélicos y por modelos terapéuticos de acción rápida. La entrada de Lilly podría aportar recursos, capacidad regulatoria y una infraestructura internacional difícilmente accesible para una biotecnológica independiente.
Sin embargo, una adquisición no demuestra por sí misma que estos tratamientos sean eficaces, seguros o escalables. BPL-003 deberá confirmar sus resultados en fase 3, superar la evaluación regulatoria y resolver cuestiones relacionadas con la selección de pacientes, la supervisión clínica y la durabilidad de los efectos. El acuerdo representa un paso relevante para el sector, pero el avance científico sigue dependiendo de la evidencia que produzcan los próximos ensayos.

