Los pasados 4, 5 y 6 de junio tuvo lugar en Haarlem la séptima edición de ICPR, la conferencia interdisciplinar de investigación psicodélica. La filarmónica de Haarlem fue el receptáculo en el que convergieron más de 1500 personas pertenecientes a las diversas disciplinas que intentan entender los efectos de estos compuestos, no solo a nivel clínico, rama que cada vez va adquiriendo más protagonismo, sino también a nivel sociológico, histórico, cultural o antropológico.
Un sin fin de ponencias y mesas redondas tuvieron lugar en tres salas coordinadas al unísono, dónde el hilo conductor eran los psicodélicos, y los puntos del bordado se disipaban con un orden digno de una experiencia inefable. Neurociencia cognitiva, seguida de antropología o del impacto de la terapia asistida con psicodélicos en los sistemas de salud pública eran unas de las temáticas que podían tener lugar en una misma sala durante una mañana, lo cual incitaba a dejar atrás las diferencias propias de cada disciplina, en busca de puentes entre campos. Y es que eso es ICPR un punto de conversión entre las diferentes ramas de la investigación psicodélica con el fin de intentar abarcar estas experiencias más allá del enfoque científico predominante.

En un campo en el que la terapia asistida con psicodélicos ya es una realidad, los principales temas de este año abarcan aspectos más críticos de la misma. Cual es el efectos de esta terapias en mujeres, cómo pueden los sistemas de salud público reembolsar estas terapias, qué formación deben tener los terapeutas psicodélicos o si puede o no una persona incapaz de dar su consentimiento formar parte de una investigación con estos compuestos fueron unos de los aspectos que muestran que el campo avanza con cautela.
Cabe destacar también la presencia de hasta tres paneles en torno al rol de los psicodélico en el género, la sexualidad y las relaciones de poder, así como un panel sobre psicodélicos y consciencia que contó con la participación de los investigadores Anil Seith, Christoph Koch y Bernardo Kastrup, que solidifica el interés por los psicodélicos como herramientas para entender la consciencia.
Finalmente, como cada año, la OPEN Foundation entregó el premio “Wet Blanket”, orientado a fomentar el pensamiento crítico, las críticas constructivas y la discusión basada en datos dentro de la ciencia psicodélica. En esta edición, el premio fue otorgado a Adana Omagua Kambeba, quien señaló la falta de presencia indígena en la conferencia.

