Las emociones negativas autorreferenciales como la vergüenza o la autocrítica están ligadas a la percepción de uno mismo en relación a contextos sociales evaluativos. Estas representan factores transdiagnósticos en condiciones de salud mental como la depresión y la ansiedad social, caracterizadas por una mayor atención a los procesos internos, especialmente en situaciones emocionalmente estresantes.
En este contexto, se ha planteado que psicodélicos como la ayahuasca, que combina DMT con harmina, podrían ofrecer una vía farmacológica para modular la cognición social y el procesamiento desadaptativo de información sobre uno mismo. En un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo se evaluó esta hipótesis usando una formulación estandarizada de estos compuestos.
Para generar vergüenza de forma real y medible, los investigadores emplearon una tarea de karaoke donde 28 hombres grabaron su propia voz cantando y, en tres días de intervención distintos recibieron de forma aleatorizada tres condiciones: harmina + DMT (HAR/DMT), harmina sola (HAR) y placebo puro.

En cada condición, los participantes escuchaban fragmentos de 16 segundos de tres tipos de grabaciones: su propia voz (condición Self), la de un colaborador cantando mal (Other Bad) y la del artista original (Other Good), en presencia de los investigadores. Luego valoraban en una escala de 0 a 100 lo agradable, desagradable, gracioso, objetivamente bueno y vergonzoso que les resultaba. Al final de la tarea completaron la Escala de Vergüenza Experiencial (ESS), que mide componentes afectivos, físicos y sociales.
Los resultados mostraron que al escuchar su propia voz, la condición HAR/DMT redujo significativamente la vergüenza en comparación con el placebo, un efecto que no apareció al escuchar otras voces. Asimismo, los participantes valoraron la experiencia como menos desagradable, sin cambios en lo “gracioso”, lo que sugiere que no se trató de una euforia generalizada ni de un apagón emocional total, sino una reducción dirigida a las emociones autorreferenciales negativas. En la ESS, HAR/DMT redujo el componente emocional respecto al placebo, aunque no los componentes físico o social, lo que indica que el fármaco atenuó específicamente el malestar afectivo interno asociado a la vergüenza, sin alterar la percepción del juicio ajeno.
Los autores señalan que este patrón podría relacionarse con el descentramiento, la capacidad de observar los propios pensamientos y emociones como transitorios en lugar de identificarse con ellos, un mecanismo frecuentemente descrito en experiencias con ayahuasca.
De igual manera, advierten que estos hallazgos deben ser tomados con cautela, pues la muestra estuvo compuesta exclusivamente por hombres sanos, mientras que la depresión y la ansiedad social afecta en mayor medida a las mujeres. Tampoco se descarta que las expectativas de los participantes hayan influido en sus respuestas, dado lo difícil que resulta cegar por completo los efectos de un psicodélico. Aun así, este estudio demuestra que la combinación HAR/DMT puede modular emociones autorreferenciales negativas en un contexto social real, lo que supone un avance hacia futuras investigaciones en poblaciones clínicas donde la vergüenza y la autocrítica son rasgos centrales.

