Los psicodélicos han despertado un enorme interés por su potencial terapéutico en trastornos mentales como la depresión, la ansiedad o el estrés postraumático. Sin embargo, hay una pregunta que apenas ha recibido atención científica: ¿puede una mujer experimentar efectos diferentes de un psicodélico según la fase del ciclo menstrual en la que esté?
Aunque la respuesta todavía no está clara, una revisión bibliográfica publicada en ACS Pharmacology & Translational Science plantea que esta posibilidad debería convertirse en una prioridad en investigación. Por un lado, los psicodélicos clásicos, como la psilocibina o el LSD, ejercen gran parte de sus efectos a través de su interacción con los receptores de serotonina 5-HT2A. Este receptor es una pieza clave en la percepción, la cognición, las emociones y la neuroplasticidad cerebral. Por otro lado, las hormonas implicadas en el ciclo menstrual como son el estrógeno y la progesterona también regulan el sistema de serotonina. Un ejemplo es la presencia de receptores de estrógenos (ER) en las neuronas serotoninérgicas. Las variaciones en los niveles de estrógenos a lo largo del ciclo menstrual pueden desencadenar un aumento de la expresión de estos receptores 5-HT2A y modular su sensibilidad.
Sabemos que el cerebro femenino no permanece idéntico a lo largo del mes, cambia de forma dinámica conforme fluctúan las hormonas del ciclo menstrual. Si estas hormonas actúan sobre los mismos circuitos neuronales que los psicodélicos, resulta razonable pensar que la intensidad, la duración o incluso el potencial terapéutico de los psicodélicos también podría variar dependiendo del momento del ciclo menstrual en los que se administren. Algunos estudios en animales apoyan esta hipótesis: las hembras muestran respuestas diferentes a sustancias como el LSD o la psilocibina según la fase de su ciclo hormonal. Sin embargo, cuando miramos la investigación en humanos, encontramos importantes lagunas: la mayoría de los ensayos clínicos ni siquiera registran en qué fase del ciclo menstrual se encontraban las participantes, si utilizaban anticonceptivos hormonales o si estaban en la menopausia.

Hipotéticamente la fase folicular podría ser un periodo de especial interés para estudiar la respuesta a los psicodélicos, aunque esta idea todavía necesita ser confirmada por estudios clínicos. Durante esta etapa, los niveles de progesterona son bajos y la acción de los estrógenos es más estable. Además, suele coincidir con un mejor estado de ánimo y mayor resiliencia emocional (mindset favorable), factores que podrían contribuir a una experiencia terapéutica más positiva teniendo en cuenta la relevancia del set y el setting en estos tratamientos.
Si el estado hormonal influye realmente en la respuesta a los psicodélicos, ignorarlo podría estar introduciendo una variabilidad importante en los resultados de los estudios y dificultando el desarrollo de tratamientos personalizados en mujeres. Las autoras, Zahira Cohen y Grace Blest-Hopely, proponen que las futuras investigaciones incorporen el seguimiento del ciclo menstrual y la medición de hormonas como el estradiol y la progesterona para saber si existe un momento más adecuado para administrar estas terapias.

