Dos manos abiertas, una frente a otra, sobre fondo claro

KAP 2026: construyendo el futuro de la psicoterapia asistida con ketamina

Por: Jose Cárdenas Quesada  ·  Revisado por: Gerardo Gonzalo Mier (revisor clínico)
Publicado: 21 de octubre de 2026  ·  Última revisión: 26 de octubre de 2026
Graduado en Bioquímica (Granada) y máster en Farmacología (UAB). Ha investigado sustancias de abuso en el Germans Trias i Pujol y hoy gestiona y monitoriza ensayos clínicos en el Instituto de Investigación Biomédica de Málaga.

Del 16 al 18 de octubre, Barcelona acogió el primer International Association Summit on Ketamine-Assisted Psychotherapy (KAP), organizado por la Ketamine Research Foundation y Clínica Synaptica. El encuentro reunió a investigadores, psiquiatras y psicoterapeutas internacionales para reflexionar sobre el presente y el futuro de la psicoterapia asistida con ketamina.

Más allá de los avances farmacológicos, el congreso puso sobre la mesa una cuestión fundamental: el tratamiento no puede entenderse únicamente desde la sustancia administrada, sino también desde la experiencia subjetiva del paciente y el acompañamiento terapéutico que la rodea.

Las jornadas se estructuraron alrededor de tres pilares: preparación, experiencia e integración. Especialistas como Phil Wolfson, Marc Aixalà, Chris Timmermann, José Carlos Bouso y Débora González abordaron cómo la fenomenología de los estados alterados de consciencia, la relación terapéutica y una psicoterapia estructurada pueden contribuir al proceso de cambio psicológico.

Esta perspectiva invita a cuestionar algunos modelos actuales de implementación. En España, por ejemplo, Spravato (esketamina intranasal) puede administrarse sin incorporar necesariamente psicoterapia estructurada, dentro de un modelo centrado principalmente en la intervención farmacológica y la supervisión clínica.

Esta diferencia también refleja una tensión entre los modelos farmacológicos y psicoterapéuticos. Los procesos regulatorios y los incentivos comerciales favorecen tratamientos estandarizables, cuya eficacia puede evaluarse y autorizarse como medicamento, mientras que integrar la psicoterapia introduce una complejidad difícil de trasladar a los ensayos clínicos y a los sistemas sanitarios.

Sin embargo, centrarse exclusivamente en la acción farmacológica puede dejar en segundo plano dimensiones fundamentales: el significado personal, el procesamiento emocional, el vínculo terapéutico y la transformación de patrones psicológicos arraigados.

Otro de los grandes mensajes del encuentro fue la necesidad de construir comunidad. Una práctica clínica responsable no puede desarrollarse de forma aislada. Necesita espacios donde profesionales de distintas disciplinas compartan conocimientos, contrasten experiencias, cuestionen sus propias prácticas y construyan criterios comunes de seguridad y calidad.

Pero la comunidad tampoco debe entenderse únicamente como una red profesional. También implica reconocer el papel de los pacientes, sus vínculos y los entornos sociales donde los cambios terapéuticos deben encontrar continuidad.

Sala de congresos con asistentes sentados ante mesas durante una sesión del KAP 2026

Precisamente, el KAP Summit permitió reunir perspectivas clínicas, científicas y humanas, favoreciendo un diálogo que trasciende las intervenciones individuales y contribuye a consolidar una comunidad internacional de aprendizaje y colaboración.

La pregunta no es únicamente qué puede hacer la ketamina por sí sola, sino qué puede aportar cuando sus efectos se integran en un proceso psicoterapéutico cuidadosamente diseñado y sostenido por una comunidad.

Encuentros como este recuerdan que el futuro de estas intervenciones no debería medirse solo por la aprobación de nuevos medicamentos, sino por nuestra capacidad para integrar evidencia científica, experiencia subjetiva, acompañamiento humano y comunidad.