La Agencia Europea de Medicamentos incorpora una terapia psicodélica a su vía prioritaria

 La Agencia Europea de Medicamentos incorpora una terapia asistida psicodélica a su vía prioritaria

Por: Gerardo Gonzalo Mier  ·  Revisado por: Gerardo Gonzalo Mier (revisor clínico)
Publicado: 23 de marzo de 2026
Gerardo es uno de los miembros fundadores de inawe. Esgraduado en Farmacia por la Universidad complutense de Madrid, y máster de investigación en Neurociencia Clínica y Cognitiva, especializada en el desarrollo de fármacos por la Universidad de Maastricht. A lo largo de su carrera ha estado involucrado en diferentes proyectos de investigación con psicodélicos a nivel pre-clínico y clínico en centros como la Universidad Autónoma de Madrid, o la Universidad de Zürich. Además ha estado involucrado en diversas fundaciones dedicadas al desarrollo de compuestos psicodélicos en países como EEUU y Suiza. Es voluntario de la asociación de reducción de riesgos Energy Control y miembro organizador de Fuertedélica, la conferencia internacional de psicodélicos de Fuerteventura. Actualmente, se encuentra ealizando su doctorado en la Universidad de Coimbra, donde investiga los efectos de los psicodélicos en la cognición social mediante técnicas de neuroimagen.

Una novedad regulatoria aparentemente técnica puede marcar un punto de inflexión en el desarrollo de terapias asistidas con psicodélicos en Europa. Bretisilocina, un compuesto en investigación para el trastorno depresivo mayor, ha sido aceptado en el esquema PRIME de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), según las recomendaciones adoptadas por el su Comité de Medicamentos de Uso Humano en su reunión de febrero de 2026. La decisión no implica aprobación, pero sí sitúa al programa dentro de una vía de acompañamiento regulatorio reforzado reservada a medicamentos con potencial para responder a necesidades médicas no cubiertas.

El esquema PRIME (medicinas prioritarias) está diseñado para apoyar el desarrollo de tratamientos prometedores antes de su autorización. La EMA lo define como un sistema de diálogo temprano y apoyo proactivo para optimizar los planes de desarrollo, mejorar la generación de datos robustos y facilitar, más adelante, una posible evaluación acelerada. En otras palabras: no acorta por sí solo el camino hasta la aprobación, pero puede hacer que ese camino sea más claro y más estratégico.

En el caso de la brestocilina, la EMA lo ha incluido en PRIME para el tratamiento del trastorno depresivo mayor como producto químico medicinal, apoyado por datos no clínicos y clínicos exploratorios. El compuesto fue desarrollado inicialmente por Gilgamesh Pharmaceuticals y posteriormente adquirido por AbbVie. La propia compañía lo describe como un agonista del receptor 5-HT2A y liberador de serotonina de acción corta, actualmente en fase de evaluación de eficacia y seguridad (fase 2) para depresión mayor.

 La Agencia Europea de Medicamentos incorpora una terapia psicodélica a su vía prioritaria

Este detalle importa. Una de las cuestiones más debatidas en el campo es cómo traducir los resultados de investigación a modelos de atención viables dentro de los sistemas sanitarios. Los compuestos de menor duración generan interés porque podrían reducir algunas de las exigencias logísticas asociadas a las sesiones prolongadas de otros psicodélicos clásicos. Eso no garantiza ni eficacia superior ni implementación sencilla, pero sí puede cambiar la conversación sobre escalabilidad y acceso.

La noticia llega, además, justo cuando la EMA ha anunciado tres nuevas herramientas dentro de PRIME para reforzar el diálogo continuo con desarrolladores, acelerar el asesoramiento científico y preparar mejor futuras solicitudes de autorización. El contexto sugiere que Europa está afinando sus instrumentos para relacionarse antes y mejor con innovaciones complejas.

Conviene mantener una lectura prudente. La Bretisilocina sigue en desarrollo clínico, y todavía quedan por delante los datos de fases más avanzadas, la evaluación regulatoria completa y, en su caso, decisiones nacionales sobre financiación e implementación. Pero incluso con esas cautelas, esta entrada en PRIME señala algo importante: la conversación regulatoria europea sobre psicodélicos ya no es hipotética; empieza a traducirse en hitos concretos.