Turismo médico alternativo y psicodélicos: un fenómeno en expansión.

En las últimas décadas, la popularización de la terapia asistida con psicodélicos ha ido en aumento, llevando a una gran cantidad de individuos a viajar a países latinoamericanos en busca de terapias basadas en diferentes sustancias psicodélicas como ayahuasca, ibogaína o psilocibina. En la mayoría de ocasiones se trata de pacientes con diagnósticos como trastornos de ansiedad, depresión resistente o patologías relacionadas con abuso de otras sustancias, donde tras estas experiencias y según diferentes estudios se aprecia una reducción significativa en los síntomas

Además, en el caso del duelo complicado (PGD), se ha publicado recientemente el primer protocolo de un ensayo clínico no aleatorizado que combina la Terapia de Reconstrucción del Significado (TRS) con sesiones asistidas con ayahuasca (A-TRS). Igualmente, encontramos personas que acuden movidos por el deseo de explorar otros estados de conciencia o desbloquear lo que consideran el potencial transformador de estas sustancias

turismo psicodélico

En este contexto, la región sudamericana (particularmente países como Perú, Costa Rica, Colombia y Ecuador) se ha consolidado como el destino principal para este tipo de intervenciones o tratamientos. Organizaciones como ICEERS han abordado esta cuestión previamente mapeando los flujos de visitantes y ubicación de los diferentes centros. Múltiples factores como el conocimiento tradicional acumulado en estas poblaciones, la biodiversidad o un marco regulatorio más flexible (o incluso no regulado) en comparación con los países de procedencia de estos visitantes, principalmente Europa y Norteamérica han favorecido la expansión. Como consecuencia directa, proliferan centros de retiro y clínicas alternativas que, en un entorno controlado, ofrecen terapias consistentes en un enfoque psicodélico integrado con prácticas espirituales.

El crecimiento del turismo psicodélico, entendido como un turismo médico alternativo plantea conflictos de diversa índole. Por un lado, el paciente o sujeto que se somete a estas prácticas, y es que, debido a la ausencia de una regulación homogénea y falta de estándares éticos internacionales, su seguridad puede verse comprometida generando situaciones de riesgo. Mientras tanto, el entorno se ve sometido a una mercantilización, en la que existe una amenaza ecológica, desde la sobreexplotación de estas plantas maestras a un impacto negativo en el contexto socioeconómico de las comunidades anfitrionas.

Pero quizás las críticas más profundas vienen de las propias comunidades indígenas, que señalan con preocupación la banalización de sus prácticas. En este sentido, durante la V Conferência Indígena da Ayahuasca celebrada durante enero del 2025 en Brasil, más de 30 pueblos originarios manifestaron en su declaración final el rechazo a la apropiación comercial de sus saberes y a la trivialización de los rituales ancestrales, reivindicando el carácter espiritual y colectivo de estas prácticas. Con esta situación, el reto está en sostener un equilibrio. Regular sin reprimir, ampliando el acceso sin trivializar la experiencia. Y, sobre todo, construir vínculos respetuosos entre visitantes, prácticas locales y territorios.

inawe
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.