El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es una condición frecuente que provoca una gran discapacidad, caracterizada por la presencia de compulsiones, comportamientos repetitivos y difíciles de controlar. Los tratamientos actuales suelen dejar a más del 40% de los afectados con síntomas persistentes, lo que subraya la necesidad urgente de nuevos enfoques terapéuticos, siendo la terapia asistida por psicodélicos (TAP) una de las posibles alternativas. En un estudio reciente, se analizaron ratones modificados genéticamente para mostrar comportamientos similares a los que sufren los humanos con TOC. Los ratones SAPAP3 KO presentan un modelo ideal de compulsiones, dado que su auto acicalamiento compulsivo imita el comportamiento humano en desórdenes de acicalamiento patológico, como la tricotilomanía, clasificada dentro de los trastornos obsesivo-compulsivos en el DSM-5, el Manual Diagnóstico y Estadístico publicado por la Asociación Americana de Psiquiatría, una guía ampliamente utilizada para el diagnóstico de los trastornos de salud mental en adultos y en niños.
Se llevó a cabo un ensayo controlado y aleatorizado con 50 ratones SAPAP3 KO para evaluar el impacto de una sola dosis de psilocibina o extracto de hongo alucinógeno en el auto acicalamiento. Los resultados mostraron un incremento del 118.71% en el auto acicalamiento en los ratones que recibieron el control de vehículo, mientras que aquellos tratados con psilocibina o extracto de hongo presentaron una disminución significativa del 14.60% y 19.20%, respectivamente. Los beneficios de la psilocibina y del extracto de hongo persistieron hasta 7 semanas.
Uno de los hallazgos clave en este estudio fue que, en algunos aspectos, el extracto de hongo alucinógeno mostró una mayor eficacia en comparación con la psilocibina sintética. Los ratones tratados con el extracto no solo mejoraron en el auto acicalamiento excesivo, sino que también experimentaron una reducción más pronunciada en los tics y la ansiedad. Este resultado sugiere que los compuestos adicionales presentes en el extracto de hongo pueden potenciar los efectos terapéuticos de la psilocibina. Este fenómeno, conocido como “efecto séquito”, sugiere que los distintos compuestos de un organismo natural actúan conjuntamente para producir un efecto sinérgico, es decir, más potente y beneficioso que el que cada compuesto podría lograr por separado. Aunque este concepto en materia de sustancias psicoactivas ya se ha descrito principalmente en relación con los compuestos de la planta de cannabis, requiere mayor investigación y caracterización en el contexto de plantas y hongos psicodélicos.

En comparación con otros tratamientos experimentales, la psilocibina muestra efectos terapéuticos mucho más duraderos. En estudios previos, la ketamina también redujo el auto acicalamiento en estos ratones, pero sus efectos desaparecían en tres días. En cambio, el extracto de hongo mantuvo sus beneficios hasta 42 días tras una sola dosis, lo que lo posiciona como una alternativa de tratamiento único que podría proporcionar mejoras duraderas en el bienestar psicológico para personas que sufren de TOC.
Si bien el mecanismo exacto mediante el cual la psilocibina y el extracto de hongo reducen el auto acicalamiento y la ansiedad no está completamente claro, se considera que podría estar relacionado con la modulación de circuitos cerebrales frontoestriatales, implicados en la flexibilidad cognitiva y la regulación emocional. Estos resultados apoyan la realización de ensayos clínicos de la psilocibina y el extracto de hongo alucinógeno en el tratamiento del TOC en humanos, alentando una exploración más profunda de sus mecanismos terapéuticos.

