La perspectiva de género y el valor aportado por las mujeres es fundamental en estos tiempos en los que el interés por la Terapia Asistida con Psicodélicos (TAP) en favor de la salud mental es creciente.
Tradicionalmente, la investigación psicodélica ha sido dominada por perspectivas masculinas. Afortunadamente, esto está cambiando. La comunidad psicodélica y las mujeres en especial, están explorando cómo sustancias como la psilocibina pueden ofrecer caminos únicos hacia la sanación, especialmente en el tratamiento de traumas y desórdenes emocionales en los que habitualmente se encuentran diferencias por género.
La inclusión de la perspectiva de género y femenina no solo enriquece el campo con nuevas experiencias y enfoques, sino que también promueve una comprensión más amplia de la psicoterapia psicodélica, destacando la importancia de considerar las diferencias de género en la investigación y aplicación de estas sustancias transformadoras.
Con motivo de la celebración del 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, os compartimos algunas referentes psiconautas en el uso de psicodélicos desde un enfoque terapéutico.
María Sabina (1894-1985), chamana o curandera mazateca mexicana, aunque no una «terapeuta» en el sentido convencional, fue una de las primeras en introducir el uso ceremonial de los hongos psilocibios a un público más amplio fuera de las comunidades indígenas. Su conocimiento tradicional y su apertura a compartir las ceremonias de hongos con personas extranjeras tuvieron un impacto significativo en el interés occidental por los psicodélicos como herramientas terapéuticas y espirituales, en la década de 1950.

Ann Shulgin (1931-2022) fue crucial en la exploración y documentación de los efectos de numerosos psicodélicos. Su esposo Alexander Shulgin es famoso por sintetizar y probar cientos de sustancias psicoactivas, pero Ann jugó un papel indispensable al ofrecer perspectivas profundas sobre la psicología y uso terapéutico de estas sustancias. Su trabajo conjunto en los libros «PIHKAL» (Phenethylamines I Have Known And Loved) y «TIHKAL» (Tryptamines I Have Known And Loved) ha sido fundamental en el campo de la investigación psicodélica y la terapia.
Laura Huxley (1963-2007), fue una psicoterapeuta que experimentó con psicodélicos como herramienta terapéutica. Trabajó especialmente con LSD y mescalina, explorando sus potenciales para el crecimiento personal y terapéutico, y escribió sobre estas experiencias en su libro «This Timeless Moment».
Elizabeth Gibson es una psicóloga que ha trabajado con MDMA (éxtasis) en terapias asistidas para tratar el trastorno de estrés postraumático (TEPT) y otros desafíos de salud mental. Aunque no tan conocida como las figuras anteriores, su trabajo representa una parte de la nueva ola de investigadores/as y terapeutas que están explorando los beneficios terapéuticos de los psicodélicos.
Amanda Feilding (1943) es una activista y pionera en la investigación psicodélica. Es fundadora de la Fundación Beckley, una organización que financia investigaciones científicas sobre el uso de sustancias psicodélicas y cannabis con fines terapéuticos. Feilding ha dedicado su vida a la promoción del estudio y la comprensión de las sustancias psicodélicas, así como a la defensa de su uso responsable y terapéutico.
Estas mujeres, entre otras, han jugado roles vitales en el desarrollo y la aceptación de la terapia con psicodélicos. Sus contribuciones han ayudado a moldear el campo de la investigación y terapia psicodélica de diversas maneras, prometiendo nuevas formas de entender y tratar la salud mental.Investigadoras, terapeutas y activistas continúan trabajando para comprender mejor los psicodélicos y su potencial terapéutico, así como para cambiar la percepción pública y las políticas sobre estas sustancias. La inclusión y el reconocimiento de las mujeres en este campo son fundamentales para asegurar un enfoque equitativo y diverso en la investigación y aplicación de terapias psicodélicas.

