La investigación clínica en salud mental, particularmente en el ámbito de los psicodélicos, no siempre encuentra un camino sencillo hacia la financiación pública. Por eso resulta especialmente relevante que un proyecto liderado desde el Institut d’Investigació i Innovació Parc Taulí (I3PT) haya sido seleccionado en la convocatoria de Proyectos de Investigación Clínica Independiente 2025 del Instituto de Salud Carlos III, con una financiación superior a 432.000 euros, para evaluar ketamina frente a terapia electroconvulsiva (TEC) de mantenimiento en depresión resistente.
La depresión resistente al tratamiento representa uno de los mayores retos de la psiquiatría. Se estima que cerca de un tercio de las personas con depresión mayor no responde de forma adecuada a los tratamientos convencionales, obligando a intervenciones más intensivas y sostenidas en el tiempo. Abordar este tipo de desafíos requiere impulsar preguntas de investigación guiadas por necesidades clínicas reales y no exclusivamente por intereses comerciales, algo que la financiación pública hace posible.
Durante décadas, la terapia electroconvulsiva (TEC) ha sido una de las opciones más eficaces para la depresión resistente. Sin embargo, su uso prolongado implica procedimientos hospitalarios repetidos, anestesia general y un riesgo de efectos adversos cognitivos.
En el ámbito de la investigación contemporánea, la ketamina es una de las sustancias que se están explorando dentro del marco de la terapia asistida con psicodélicos (TAP). En este contexto, ha emergido como una alternativa terapéutica para la depresión resistente, con un inicio de acción rápido y un perfil de tolerabilidad generalmente favorable.

El estudio, denominado M-KET STudy (Maintenance Ketamine Study), es un ensayo clínico randomizado y multicéntrico que explora el cambio de TEC de mantenimiento a ketamina de mantenimiento en pacientes con depresión resistente al tratamiento. Es importante subrayar que no se trata de comparar tratamientos de inicio, sino de evaluar estrategias de mantenimiento, una fase crítica y a menudo poco explorada en el abordaje de estos pacientes.
Este ensayo se apoya además en la trayectoria previa del grupo en el abordaje de la depresión resistente. Desde 2024, el Parc Taulí cuenta con un programa específico de tratamiento con esketamina inhalada dentro de una unidad especializada, lo que aporta una base de experiencia clínica relevante para el desarrollo del M-KET Study.
El estudio incluirá a 70 pacientes que actualmente reciben TEC de mantenimiento. Durante seis meses, la mitad continuará con el tratamiento habitual, mientras que la otra mitad pasará a recibir ketamina como estrategia de mantenimiento. El objetivo principal es determinar si este cambio preserva la eficacia antidepresiva y, al mismo tiempo, reduce el impacto sobre la memoria autobiográfica.
Más allá de los resultados concretos que pueda ofrecer este ensayo, es fundamental no olvidar que cada proyecto independiente financiado con fondos públicos no solo genera datos: amplía el ecosistema científico, incorpora nuevos actores y fortalece la capacidad colectiva para mejorar la atención en salud mental.

