La Neuroplasticidad y su importancia en la salud cerebral
Los psicodélicos han capturado la atención de la comunidad científica y del público en general debido a su potencial terapéutico y sus efectos en la salud mental. Un estudio reciente ha arrojado resultados sobre cómo estos compuestos pueden influir en un factor clave para la salud cerebral: el factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), una proteína en nuestro cerebro que ayuda a que nuestras células cerebrales se mantengan saludables y se comuniquen entre sí.
El estudio, liderado por Shafiee et al. (2024), se sumergió en la relación entre el consumo de psicodélicos y los niveles de BDNF, a través de una revisión de los resultados arrojados en las pruebas realizadas a los participantes se reveló que los consumidores de psicodélicos presentaban niveles significativamente más altos de la proteína en comparación con las personas no expuestas al compuesto psicodélico. A su vez destacó la relación entre el consumo de psicodélicos y los niveles de BDNF en la sangre de los individuos, indicando un posible mecanismo neurobiológico mediante el cual los psicodélicos podrían influir en la plasticidad sináptica y en el crecimiento neuronal.

Una incógnita que se podría presentar es el tiempo que tarda en hacer efecto dicha proteína tras el consumo de psicodélicos y aunque los resultados no especifican detalles sobre esto, se destacó la consistencia del efecto de la BDNF en la salud mental a lo largo del tiempo, independientemente del tipo de psicodélico utilizado.
En cuanto a las alteraciones en trastornos neuropsiquiátricos, se mencionó que investigaciones previas han vinculado cambios en los niveles de BDNF con condiciones como la depresión, el trastorno bipolar y el trastorno por estrés postraumático (TEPT). Estas condiciones psiquiátricas pueden estar asociadas con una disminución en los niveles de la proteína mencionada, lo que resalta la importancia de este factor en la salud cerebral y el bienestar mental. Los psicodélicos, al aumentar los niveles de BDNF, podrían tener un impacto positivo en la plasticidad neuronal y en la regulación del estado de ánimo, lo que los convierte en una opción prometedora para el tratamiento de trastornos neuropsiquiátricos.
La Psilocibina y su impacto en la Neuroplasticidad
Se sugiere entonces que los psicodélicos y las terapias psicodélicas podrían ser una alternativa segura y beneficiosa ya que muestran un potencial para mejorar la neuroplasticidad y mejorar la salud mental siendo usados bajo un contexto terapéutico, por ejemplo, para el tratamiento de enfermedades como la depresión.
A pesar de las limitaciones del estudio, se enfatiza la importancia de realizar investigaciones adicionales para obtener evidencia más sólida en este campo emergente de la psicofarmacología.
Visite el estudio completo, en este enlace.

